Vamos con unos datos técnicos antes de empezar a quejarme:
- A Mexicali se le conoce por sus altas temperaturas
- El efecto invernadero produce que en un lugar cerrado el calor aumente debido a que sólo entra calor pero no sale
- En los carros cerrados ocurre el efecto invernadero
Sumados estos factores tenemos la siguiente premisa:
Si estás mucho tiempo en el carro en Mexicail, mueres. (Igual que nuestro planeta cuando queman llantas)
Así que conociendo esto, la pregunta del día de hoy es: ¿PORQUÉ LA GENTE ES TAN IMPUNTAL?
Tal vez si vivieramos en un isla mediterranea con un clima entre los 20 y los 25 grados con el índice de humedad perfecto y meseras con piñas coladas que las regalen por las calles, no me molestaría que la gente no llegara a la hora que dice.
PERO VIVIMOS EN MEXICALI
Díganme si exagero: Llegué a las 4 al consultorio de mi oftalmóloga, lugar donde hacía unas horas había llamado y me habían informado que los lentes que había pedido ya habían llegado y podía recogerlos de 4 a 8 de la tarde. Ya se imaginarán mi ansia, ya que llevo algunas semanas usando mis lentes viejos, los cuales me hacen un peligro al volante.
Mas no me molesté cuando llegué y me di cuenta que el lugar estaba más muerto que los perros del periférico; no, nunca nadie habre sus lugares a la hora exacta que lo marcan.
Pero esperé en mi carro (en mi carro porque afuera no había sombra) media hora tranquilamente. Durante este tiempo le marqué a Isabel para molestarla un rato y noté que nadie pasaba por la calle, parecía desierta.
Pero se hicieron las 5 de la tarde y aun nadie abría el consultorio, por lo que, en un ataque de calor, salí del carro, lo cerré y fui a la esquina a comprar algo de tomar (la esquina estaba algo lejos). Al volver y entrar de nuevo al carro me di cuenta que la temperatura aumentó de manera tremenda y la puerta del consultorio seguía igual de cerrada. Ya a las 5.30 me harté, escupí en el suelo de la entrada y me fui indignado. (Claro...)
¿Y porqué pasó esto? Porque a alguna secretaria/enfermera no le parece importante la puntualidad ni la atención a sus clientes. ¿Qué le costaba decirme cuando le marqué que no se le iban a hinchar los ovarios para ir en la tarde? Pero es probable que pasaran por TV Azteca algún especial de su novela y se quedara a verla mientras comía nieve.
En fin, creo que la moraleja de esta historia es: Siempre lleva papel de baño en la cajuela de tu carro y una docena de huevos. Seguir este consejo te hará un hombre feliz.